El avance de la tecnología abrió nuevos escenarios para los ciberdelitos, un fenómeno que creció
en los últimos años y que afecta a todos. El libre acceso al ChatGPT -y por consiguiente de la
Inteligencia Artificial (IA)-, hizo que estas nuevas herramientas de lenguaje e imágenes generativas
transformaran las vidas de las personas. El Dr. Lucas Moyano, quien se desempeña
como titular
de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) 22 del Departamento Judicial de Azul, Pcia. de Buenos
Aires, con competencia en estupefacientes, ciberdelitos, que incluye grooming,
ciberbullling,
estafas económicas y aquellos relacionados con accesos ilegítimos vinculados al mundo
digital
compartió herramientas preventivas para evitar ser víctimas de estos engaños.
“Me ha tocado asistir a secretarios de seguridad, ingenieros, empresas de todo tipo, abogados,
personas que trabajan de mantenimiento. Todos podemos ser víctimas y reconocerlo nos va a
sacar un poco la mochila de pensar ‘que tonto fui y me engañaron‘”, comenzó el especialista.
Y remarcó la importancia de denunciar estos hechos: “Porque si entre todos colaboramos,
podemos hacer un espacio más ciberseguro”.
No proporcionar datos personales o bancarios por teléfono.
Colgar inmediatamente y llamar al número oficial de la entidad.
Desconfiar de llamadas urgentes que pidan dinero o información.
Como definición, el ciberdelito es una concepción bastante amplia de diferentes
transgresiones
que utiliza la tecnología para su comisión. “Es importante conocer que las tecnologías de la
información y la comunicación han generado un cambio social. Muchas de las acciones que
hacíamos en la vida real ahora pasaron a la virtualidad. Hoy es impensado que alguien no se
comunique por una aplicación, ya sea WhatsApp, Telegram, Facebook o Instagram. Y es ahí donde
se cometen varios delitos”, señaló el Dr. Moyano. En la misma línea amplió: “Hay delitos
informáticos más complejos como puede ser una defraudación informática, manipulación del
sistema para que actúe de determinada forma, la utilización de algún tipo de troyano o virus
bancario. Y, por otro lado, tenemos que cuando la tecnología es el fin del ilícito que tiene como
fin
apoderarse de algún tipo de cuenta”.
-¿Hay una edad que sea más propensa a ser víctimas del ciberdelito?
No. Es un mito que solamente el adulto mayor cae en estos engaños. Es más, el adulto mayor es
de tomar más recaudos, justamente por ser más desconfiado. En la actualidad hay distintos
engaños sectorizados conforme al rango etario. Los menores son más propensos al grooming, al
ciberbullying, deepfakes y la difusión de material de uso sexual infantil. Los de edad mediana caen
mucho en la estafa de compras en plataformas de redes sociales como marketplace. Muchos son
víctimas en la compra de smartphones, de repuestos de electrónica o señar vehículos sin verlos o
la venta de determinados productos. Pero no solo personas, también son víctimas empresas o
instituciones que, por ejemplo, no toman en serio la ciberseguridad. Sin un sistema de
ciberseguridad se pone en riesgo, por ejemplo, la continuidad de un negocio. Porque una
empresa o una organización es tan fuerte como el eslabón más débil. Y el eslabón más débil
siempre son los usuarios. El 90% de los ataques viene por los usuarios. Si un empleado entra a su
mail y descarga un archivo adjunto sin verificar puede estar descargando un malware y, esto,
puede afectar a toda la organización. A nivel corporativo o empresarial es importante
capacitar
al personal y contar con un sistema de ciberseguridad con cortafuegos. Además, para
desmitificar, es importante remarcar que todos podemos ser víctimas.
Activar la verificación en dos pasos en WhatsApp.
Activar la verificación multifactorial en cuentas de redes sociales.
Nunca compartir datos personales o bancarios en redes sociales.
Verificar que la página o perfil es oficial antes de hacer clic en enlaces.
-¿Cuáles son los factores que inciden para este tipo de delitos?
Que somos muy confiados en el uso de internet. Cuando nosotros recibimos una
comunicación por Whatsapp vemos una foto y presuponemos que estamos hablando con esa persona. Y
presuponer
hace muy mal. ¿Por qué? Porque ese contacto pudo haber perdido la cuenta, haber sido
víctima
de algún ilícito por el cual alguien se apoderó de su cuenta y los delincuentes se están haciendo
pasar por él o alguien tomó una foto de una red social y creó una cuenta de Whatsapp y con eso
se comunica conmigo. Lo que tenemos que saber siempre es que interactuamos con
cuentas y no
sabemos si realmente se encuentra detrás la persona que dice ser. Es primordial
verificar. En
ciberdelitos siempre tenemos que desconfiar primero, verificar después y, luego,
accionar.
-¿Cuál es el pretexto que usan para engañarnos?
Las estafas que se dan son con la excusa de la urgencia y van variando. Los criminales
utilizan lo
que se llama ingeniería social. Que es una forma a través de la que el delincuente
manipula para
que las personas actúen conforme a sus intereses. Los delincuentes van tomando estas distintas
formas de engaño para hacer actuar conforme a esos fines. El delincuente se contacta con un
pretexto que tiene que ver con que algo bueno o malo va a pasar. Esto genera un impacto
psicológico o ansiedad. Si no se realiza esta acción en un tiempo demasiado corto, se pierde el
premio o se tiene esta consecuencia negativa. No deja pensar. Ansiedad sumada a ‘no dejar
pensar’ es un cóctel explosivo. Después es importante saber que siempre el delincuente
puede
utilizar o aparenta ser alguien, una empresa pública o privada o alguna persona de nuestro
entorno para camuflarse. Esto genera una cuestión de actuar por impulso. Y cuando se actúa
por
impulso baja la razón.
No hacer clic en enlaces de remitentes desconocidos.
Confirmar con familiares o bancos antes de seguir instrucciones de un mensaje.
Bloquear y reportar contactos sospechosos.
No reenviar cadenas con links de desconocidos.
-¿Y cómo se puede hacer para evitar ser víctimas?
Siempre verificar. Saber que es muy raro o casi imposible que la empresa se comunique con
nosotros. En caso de duda siempre hay que recurrir a los canales oficiales. Sugiero
cortar la
comunicación y entablar nosotros mismos la comunicación con la empresa que sea. Nunca las
redes sociales para comunicarse con entidades bancarias, ni ningún tipo de empresa privada
porque no se comunican por ahí.
El fiscal detalló la metodología de los delincuentes: “Hacen scraping, es decir un
raspado en las
Redes Sociales. Están atentos a las quejas en las redes sociales y, a través de una cuenta ficticia,
simulan ser de una entidad oficial y se contactan con el usuario que, obviamente, está enojado.
Los delincuentes aprovechan la oportunidad y, esto, tiene que ver con la situación social, para
hacer caer en engaños. Tras contactarse por redes envían un código por mensaje de texto (SMS) y,
si una persona se apresura y no lee, lo aceptamos. El sms va a decir, ‘este código es de la
aplicación WhatsApp, no lo compartas con nadie’ y, a continuación, dan el código. ¿Cómo
podemos evitar eso? Hay una forma, que lo da la misma plataforma, que es crear la verificación
de dos pasos. Si se utiliza la verificación de dos pasos, por más que logren
engañar y acceder a
código que llegó por SMS, si no tienen el código de 6 dígitos, no van a poder acceder”.
No compartir contraseñas ni códigos de verificación con nadie.
Revisar los movimientos bancarios periódicamente.
Cortar la llamada y dirigirse de inmediato a entidad bancaria ante cualquier sospecha de fraude.
Menores en riesgo
“Hay otro delito que afecta mucho al bien más preciado de la sociedad, que son las y los
adolescentes. Y, en consecuencia, al núcleo familiar. Porque tenemos que empezar a pensar que
este tipo de delitos es una afectación al grupo familiar”, especificó el Dr. Moyano.
-¿Se refiere al grooming?
Propiamente al grooming, aunque también se puede incluir la difusión de material de uso sexual
infantil como también el ciberbullying que, lamentablemente, Internet ha dado una nueva faceta
en este tipo de amenazas. Según las estadísticas, los menores pasan entre 8 y 9 horas diarias en
internet. Hay que apelar a un cambio de diálogo en la mesa familiar e incluir la pregunta:
‘¿cómo
te fue en internet hoy?’. Hay que empezar a detectar si hay circunstancias que a las y
los menores
les genere alguna duda o algún tipo de inconveniente. Hay estadísticas que indican que muchos
menores han sufrido situaciones incómodas en internet. Esta sugerencia no es para invadir, sino
para que sepan que hay un adulto que está ahí para ayudarlos, sin reprocharles nada. Porque
si no los acompañamos en el uso de internet seguro los estamos dejando huérfanos de forma
digital y expuestos a un montón de amenazas. Los adultos, que teóricamente saben
defenderse en
la calle, son engañados con las estafas. Un chico es doblemente vulnerable debido a que está en
su pleno desarrollo. A ese menor quizás no le hemos dado las herramientas para saber defenderse
y debe interactuar con una persona adulta que lo único que quiere es engañarlo.
Guardar las imágenes. No borrar los contenidos, aunque duelan.
Buscar apoyo en tu entorno de confianza. El soporte familiar es una pieza clave.
Realizar la denuncia lo antes posible.
En cualquier momento del proceso se puede pedir ayuda psicológica.
-¿Y cómo hace el adulto para posicionarse en ese rol de contención?
Lo que primero hay que hacer es mostrarse como una persona a la que se pueda recurrir. Por
ejemplo, si cuando se habla con el menor dice que hay alguien que le pide fotos y, en lugar de
tomarlo como una víctima, se le reprocha por qué se comunicó con tal persona, se genera que el
menor se retraiga. El bullying es una acción constante que menoscaba la integridad del menor. Si
como adulto se le reprocha o minimiza con que ‘siempre pasó’ o no se le da importancia, no va a
contar más nada. Es importante estar atentos a los cambios de humor, de rutina, a las
conexiones a horas que no son habituales o si esconde el celular; "estos son indicios
que nos van a alertar si nuestro hijo -independientemente del género- puede estar siendo víctima de
algún tipo
de ilícito. Si se le da un teléfono a un niño de 9 años -muchas veces a forma de ‘chupete
electrónico’- y no se lo acompaña con la correspondiente educación en el entorno digital para
sentirse seguro, se lo está dejando muy vulnerable. Si bien ahora hay determinadas redes sociales
hechas para chicos lo cierto es que como adultos lo que tenemos que hacer es ponernos un poco
incómodos.
-¿Qué significa ponernos un poco incómodos?
Tener que investigar. Por ejemplo, así como cuando nos gusta un auto buscamos sus
características técnicas y su precio, lo buscamos por distintas redes sociales, averiguamos todo. Lo
mismo hay que hacer si se quiere conocer sobre el grooming, que es la captación de menores a
través de internet. Hablar con los chicos y explicarles las amenazas que hay. Y lo mismo con el
ciberbullying, que es una problemática que afecta mucho a los menores, ya que los atraviesa a
través de toda su vida.
-¿Cómo describiría a los Deepfakes?
Los Deepfakes o "falsedades profundas" son archivos de video, imagen o voz manipulados
mediante un software de IA donde a la clonación de cara se le cambia el cuerpo de modo que
parezcan originales, auténticos y reales. Este delito afecta a una persona, sobre todo mujeres, y
esto ya podría estar clasificado como un tema de violencia de género digital o violación de la
imagen. Estos casos se han dado, lamentablemente, muchos en escuelas donde compañeros
realizan clonaciones de sus compañeras con imágenes de cuerpos desnudos, puestas a la venta y
viralizadas con sus nombres en redes sociales, generando gran afectación a las niñas que
terminaron padeciendo un daño psicológico.
-¿Y cómo se puede denunciar?
Hay todavía un vacío legal. Depende de cómo se maneje el victimario con la víctima podemos
clasificarla como algún tipo de coacción, en caso de que le pidan dinero. Pero también puede ser
utilizada para cometer estafas. También se puede imputar por las lesiones graves o podríamos
hablar de algún tipo de injuria hacia la persona. Es recomendable realizar la denuncia. Porque sino
se cae en la estadística negra. Llamado así a esos hechos que la gente no denuncia porque le da
vergüenza decir que fue engañado muy fácilmente.
En cualquier comisaría cercana al domicilio.
En la fiscalía correspondiente.
Línea nacional 134.
-¿El ciberdelito se denuncia de forma tradicional?
Si. A través de cualquier comisaría cercana al domicilio, de la fiscalía correspondiente o
vía
mail. También a partir de la línea nacional 134. Ante una denuncia es importante conservar
toda
la evidencia digital que tenga en su poder. Es decir, la plataforma en la que ocurrió
el delito, si
tiene el número o nombre de usuario que lo está compartiendo porque todo eso va a permitir
avanzar con la investigación. Muchas veces este tipo de imágenes también se envían a cambio de
dinero, criptodivisa. Si se tiene algún tipo de número de cuenta o billetera digital, donde se
sugiere
que fueron depositados los activos, obviamente que es muy importante para la investigación. A
partir de mediados del año pasado todas las estafas se empezaron a pasar criptomonedas.
-¿Cómo impactó el uso de la clonación de voz a través de la IA en estos
delitos?
Cuando la voz de la persona que no habla tiene realmente el tono de voz de nuestro familiar es
complicado. Es importante tener una palabra clave en la familia que no se comparta
en ninguna
red social, que no sea el nombre de la mascota que vamos a publicar en redes. Y, en la medida de
lo posible, preguntar datos adicionales y siempre verificar. También se sugiere como una forma de
seguridad que las cuentas en redes sociales se tengan en privado y que se acepte únicamente
a
gente que conocen. Porque en la búsqueda de la cantidad de seguidores se está perdiendo
de
vista quién tiene conocimiento de la información personal y muchas veces se la está
proporcionando gratuitamente. Lo mismo ocurre con el QR de los bares o de la calle: la gente no
verifica y quizás, en lugar de estar descargando una carta, se
está descargando un malware.
Al cierre de la entrevista, el fiscal Dr. Moyano aclaró que “la tecnología no es el problema.
La
verdadera raíz está en la falta de educación digital que existe en los jóvenes. Si bien
los
adolescentes hoy están creciendo a la par del mundo tecnológico, es prioritaria la implementación
de charlas, cursos y demás herramientas en las zonas educativas para entregar a estos niños y
adolescentes buenas prácticas para el uso correcto de la IA. Es crucial educar a los
adolescentes
sobre las graves implicaciones de las imágenes generadas por IA y de compartir tales
contenidos,
haciendo hincapié en la ética digital y en el impacto en el mundo real de sus acciones en línea. La
lucha contra los deepfakes y abusos sexuales en línea requiere un esfuerzo conjunto de la
sociedad, escuelas, empresas tecnológicas y de parte de todos los organismos del estado. Solo así
podremos garantizar un entorno digital seguro y respetuoso para todos”.
Agradecemos a la Seccional UTEDYC La Plata
por la generosidad de poner a disposición sus instalaciones
para poder realizar la entrevista al fiscal Dr. Lucas Moyano.