La hipertensión arterial (HTA) es una patología crónica que afecta a uno de cada tres
adultos y es conocida como la "asesina silenciosa". El mayor riesgo que implica es que
el
cuerpo se adapta a niveles peligrosos sin mostrar síntomas, mientras el daño ocurre de
forma invisible.
Cuando los valores alcanzan o superan los 140/90 mmHg, esta enfermedad puede
tornarse
peligrosa, dado que el sistema cardiovascular sufre un estrés constante que puede derivar
en:
• Accidente Cerebrovascular (ACV): con secuelas
neurológicas permanentes.
• Infartos: por el esfuerzo excesivo del corazón y
arterias obstruidas.
• Daño orgánico: insuficiencia renal, pérdida de
visión y deterioro de la arteria aorta.
Por tal motivo, se sugiere no esperar a tener un síntoma, ya que la ausencia de dolor no es
garantía de salud. En muchas ocasiones, las señales aparecen cuando el
daño ya es irreversible. Para tal fin, OSPEDYC recomienda realizar diferentes acciones
preventivas, tales como:
• Control anual para todos los adultos
desde los 18 años.
• Chequeos frecuentes en el caso de
sobrepeso, diabetes, colesterol alto o si fumás.
Detectarla solo toma 5 minutos. Cabe destacar que un control periódico puede marcar
la
diferencia entre prevenir complicaciones o descubrirla demasiado tarde.
Para más información de OSPEDYC: www.ospedyc.org