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Liliana Hendel en UTEDYC: repensar
el liderazgo con perspectiva de género

El jueves 27 de agosto, en UTEDYC generamos un espacio de reflexión y aprendizaje sobre los desafíos que atraviesan las mujeres en los ámbitos de representación sindical.


Convocada por la Secretaría de Cultura y Derechos Humanos Nacional, Liliana Hendel brindó una clase magistral sobre “Liderazgo de las mujeres en las organizaciones sindicales”.


Durante el encuentro, se abordaron las desigualdades que aún persisten en el mundo laboral y sindical, y la necesidad de construir nuevas formas de liderazgo y representación con perspectiva de género.


La jornada se organizó en torno a tres ejes principales:



¿No pudiste participar o querés volver a repasar los principales conceptos?


La clase completa ya está disponible para que puedas verla.


A lo largo de la charla surgieron distintos interrogantes que permitieron profundizar el debate sobre el liderazgo de las mujeres y las desigualdades que todavía persisten en los espacios de representación.


Uno de los temas centrales fue el llamado síndrome de la impostora: ¿existe?, ¿de dónde surge esa sensación de no ser merecedoras del lugar que ocupamos? y ¿cómo influyen la culpa, los mandatos y los aprendizajes sociales en la forma en que las mujeres reconocen sus propios logros y capacidades?


También se reflexionó sobre cómo aprendemos a liderar y de qué manera nuestra socialización influye, posteriormente, en la forma en que participamos, tomamos decisiones, ejercemos autoridad o nos animamos a ocupar espacios de poder.


Otro de los ejes estuvo puesto en las barreras que enfrentan las mujeres en el ámbito sindical, históricamente caracterizado por una fuerte presencia masculina en sus espacios de conducción. En este sentido, surgieron preguntas sobre cuáles son hoy los principales obstáculos para acceder y desarrollarse en lugares de liderazgo y si alcanza con aumentar la presencia de mujeres o si también es necesario transformar las formas tradicionales de ejercer el poder dentro de las organizaciones.


La conversación también permitió diferenciar entre participación y poder de decisión. Porque garantizar una mayor representación femenina es un avance, pero el desafío es lograr que esa participación sea efectiva y que las mujeres tengan capacidad real de incidir en las decisiones, conducir y transformar las organizaciones.


El encuentro nos deja un desafío fundamental: no solo seguir ampliando la participación de las mujeres, sino también generar las condiciones necesarias para que puedan participar, decidir, conducir y transformar nuestras organizaciones en igualdad de condiciones.